En 1879, su día habría comenzado en el "Grand Hotel de Paris", pero en 1912 habría arrancado sin duda en el Westin Palace Hotel o en el Hotel Ritz, ya que ambos ofrecían la ventaja doble del lujo y de la proximidad al Museo del Prado.
Porque el Prado habría sido siempre la primera actividad del día para Sargent en Madrid. Durante toda la mañana, seguiremos sus pasos de una sala a otra, parando delante de las obras maestras que admiraba: los maestros del Renacimiento Italiano, Durero, Antonio Moro, Rubens, Van Dyck, Bourdon, Rigaud, Van Loo, Ranc, Mengs, Batoni, Reynolds, Gainsborough, Lawrence, Raeburn,...
Le veríamos rendir tributo a Velázquez, confirmar su admiración por Goya y descubrir a El Greco.
Más tarde visitaría la obra de sus contemporáneos, sólo que, esta vez, en vez de ir a una Exposición Nacional de Bellas Artes, la encontraría en el mismo Museo del Prado. Alma-Tadema, Paul Baudry, Mariano Fortuny, Raimundo de Madrazo y Martín Rico se encontraban entre sus amistades en París. Sin duda disfrutaría viéndolos ahora entre los clásicos de la pintura.
Después de un almuerzo en la Rotonda del Palace, visitaría al Duque y a la Duquesa de Villahermosa, cuya colección ha sido reemplazada por la de Hans-Heinrich y Carmen Thyssen. El antiguo Palacio de Villahermosa alberga ahora ese maravilloso museo en el que Sargent encontraría algunos de sus artistas favoritos (Ghirlandaio, Sebastiano del Piombo, Palma, Van Dyck, Franz Hals, Batoni, Natier, Lawrence), la sorpresa de encontrarse con obra de artistas americanos que admiraba (Gilbert Stuart, John Singleton Copley, Thomas Cole, Asher B. Durand, Winslow Homer, William Merritt Chase,...) e incluso un par de obras suyas.
A continuación, se pasearía entre las novedades arquitectónicas de dos elegantes avenidas (Recoletos y Serrano): Banco de España, Palacio de Comunicaciones, Palacio de Linares, Palacio Nacional de Bibliotecas y Museos, así como decenas de palacetes de la Castellana.
Al anochecer, se dirigiría a casa de su amigo Joaquín Sorolla. Su casa es hoy un museo en el que algunas de sus obras maestras se exhiben entre sus muebles y pertenencias personales. El paralelismo artístico entre Sorolla y Sargent sería tan evidente que pronto comprenderíamos la razón de su mutua admiración y amistad.
El hilo argumental de esta visita nos proporciona la oportunidad de ver y entender el período 1879-1912 en España, así como pasear por el centro histórico del Madrid de ese época, visitando importantes hitos de cualquier estancia cultural en Madrid, como son el Museo del Prado, el Museo Thyssen o el Museo Sorolla.
El precio de este jornada de visitas guiadas es de 700 € para un grupo de hasta 6 participantes.
Entradas (estimando 20 € por persona), transporte y consumiciones no incluidos en el precio.


